Las ideas vienen y van,
apenas puedes atraparlas,
viven su vida propia.
Vuelan, saltan y se desvanecen,
en los recovecos de la memoria.
Escapan, aturden y reaparecen,
llenando de fuerza
vacíos y blancos espacios;
creando sonidos alegres,
musitando susurros,
recorriendo miradas íntimas,
abrazos soñadores infinitos,
y todo ello, a borbotones.
La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.
