Manos que recorren espacios sin prisa,
sin tiempo que apremie,
deleitándose en su trazo,
dejando sabias reflexiones,
limpias imágenes
de un tiempo ya pasado,
que en el presente adquieren
forma, línea y melodía.
Donde la envolvente caricia,
trazada, delineada, subrayada es armonía.
Donde arte y equilibrío se unen,
formando un trazo exquisito,
dando rienda suelta
a la magia.
Atrás quedaron los huecos vacíos
ahora, rebosantes de alegría.
Sabiduría ancestral
que emerge a la actualidad,
dejando una estela de luz
de amor y ternura.
Recuperando el arte antiguo
de la escritura,
reflejo de la unión del pensamiento,
el amor y el espíritu de una alma creativa.
La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.
