miércoles, 18 de abril de 2012

Lucha en el campo de batalla



Era una lucha a cuartel. Johannes no veía nada más que a su contrincante, otro caballero con la espada en mano, la armadura llena de barro y con manchas de sangre. No recordaba nada, estaba cansado de luchar. La muerte carecía de valor. Su mente no razonaba, actuaba de manera automática, lances, avances, retiradas y ataques directos al frente. Era un duelo cuerpo a cuerpo. 

No se planteaba ser el perdedor. Espada en alto, lanzaba el ataque contra su contrincante, igualmente agotado, con ganas de vivir y regresar a casa. El choque de las espadas rasgaba el aire con un chirrido metálico. Era todo o nada. Daba igual el nombre de su contrario, conocía de memoria su historia y el motivo de su combate. Sería la misma que la suya, pero ¿cuál era? Su mente había dejado de pensar. Sólo podía luchar, no quedaba otra alternativa.

Apenas quedaba vida en sus ojos; era un autómata agarrotado, extenuado. Las marcas de la guerra se dejaban notar claramente en su cuerpo, en su mirada. Johannes suspiró, cogió aire; se escuchó un grito hondo, profundo y aterrador mientras lanzaba el último ataque contra su rival. La falta de fuerzas le llevó a caer de rodillas. Hundido en el barro intentó recuperar la espada que aún seguía en el cuerpo inerte del enemigo. 

¿Enemigo? Allí no había nadie, no quedaba rastro de ningún cuerpo. Miró a su alrededor. Vacío absoluto, tierra yerma, asolada ¿Contra quién había luchado? Ya no sentía dolor, sólo liberación. Observó su cuerpo tendido en el suelo y entonces vio que sus soldados lloraban su muerte compungidos.


La imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

48 comentarios:

Saudades8 dijo...

María Eugenia, preciosa y agotadora historia, llegó un momento en que no sabía por qué luchaba y contra quién, a lo largo de la vida, que es una lucha, mantenemos una continua lucha, muchas veces el ying y el yang se enfrentan en nuestro interior, son ángeles y demonios que nos empujan cada uno de un brazo, pero no hay mejor lucha que la de poder ayudar, que la de sacar una sonrisa, levantar al que se cae derrotado e insuflarle ánimos...

Un abrazo,

MAJECARMU dijo...

M.Eugenia,hermoso,impactante y profundo texto...Cuántos soldados habrán luchado sin saber porqué lo hacían...Esa lucha sin sentido,ni razón nos lleva directamente a la muerte,como en tu singular texto,amiga...Entonces se siente la verdadera liberación.
Quizá tu texto nos sugiere que hemos de vivir cada instante disfrutando de esa vida,que tiene sentido y que en si misma es una liberación y un gozo.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu excelente entrada,amiga.
M.Jesús

Julius Revolution dijo...

Un relato muy metafórico, desgraciadamente aplicable a nuestro día a día. Porque a veces el árbol nos impide ver el bosque...Me descubro ante tu prosa, que es pura poesía. Abrazos María Eugenia.

Diana de Méridor dijo...

Madame, casi se podía escuchar ese chirriar metálico de las espadas.
Cuántos caballeros no sabrían ya al final contra quién luchaban, ni para qué, ni tampoco si mereció la pena. Y supongo que igual ahora.

Buenas noches, madame.

Bisous

ion-laos dijo...

Me parece que luchaba contra él mismo, era un ser insatisfecho e incorformista y la palmó por cabezonería y aburrimiento. Fue la única manera de librarse de su propia prisión y armadura.

Vaya peli me he montado, jajajaja.

Estás que te sales!!!

Besotes!!!

Katy dijo...

Un desdoblamiento en toda regla. Ciencia ficción o realidad. Tiene buen ritmo y está muy bien contado.
Bss

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Saudades

El apoyar y animar a los demás es una bonita acción generosa y llena de amor. Ojalá todas las luchas fueran como éstas.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, María Jesús

Si tiene algo de lo que comentas. La muerte como liberación, la lucha como un hecho sin sentido y locura alienante. Es triste pero es así, sino lo le damos la vuelta.

Me alegro que te haya gustado la entrada.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Julius

Mil gracias por tus palabras. Son preciosas.

Por desgracia, si, es un hecho que está a la orden del día. Esperemos que le podamos dar la vuelta a esta situación, cualquier día de estos.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Madame

Sí, estoy de acuerdo contigo. Tiene que ser terrible luchar sin saber porqué, aunque me parece que nunca hay una razón lo suficientemente poderosa para ello.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Ion

Jjajajaj, tal vez, ¿por qué no? La verdad que no lo había enfocado en ese sentido. Pero si a ti te lo parece, está genial.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Katy

Más que desdoblamiento, es que estaba muerto y no en vida. Pero si te ha dado esa sensación, también es válida.

Al final, lo que cuenta, es lo que nos llega y transmite. ;).

Besotes.

Jose dijo...

A mi lo único que me ha transmitido es un verdadero placer leer tan bello relato.

Gracias por tu gentil visita

Diazul dijo...

Uff que duro!.. tu relato viene siendo un retrato de la realidad, cuantos de los que han estado en la guerra no habràn pasado por eso.

Besitos.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Jose

Muchas gracias, me alegro que te haya gustado :D.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Diazul

Sí, me imagino que muchos. No tiene que ser fácil luchar y permanecer indiferente, aunque tal vez, esté equivocada.

La lucha y la guerra están a la orden del día y por desgracia no parece tener fin.

Besotes.

ana maria bruno dijo...

Lo triste es que las guerras solo perjudican al más débil, y enriquesen de poder y ego al más malo, y el relato habla de ésa impotencia de saber lo que no es justo y sufrir por tener que ser el ejecutor y a la vez el que padece, muy fuerte, besos ana.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Ana María

Las guerras son terribles, al final, todo es sufrimiento y dolor.

Es muy buena tu reflexión.

Besotes.

El Canto de la Luna dijo...

Me has trasladado a una situación y a un escenario en el cual me veía como ese guerrero que sin saber que estaba muerto luchaba y luchaba.
Quizás se podría ajustar a los momentos que corren... luchar y luchar aunque ya estemos muertos.
Un abrazo.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Luna

Si, podría darse en cualquier época de la humanidad. Por desgracia, es atemporal.

Besotes.

MEN dijo...

Asi es la guerra, solo la entienden los que la declaran. Los soldados estan para obedecer no pueen cuestionarse nada porque si lo hacen no habria batallas. Y luchan hasta la muerte, su vida por los ideales de su señor ( que es posibleque no sean los suyos). Y tan gravado tiene lo de morir peleando que no se dan cuenta cuando mueren.
Me gusta como lo cuentas, oi el sonido de las espadas y senti su angustia. Un bessito preciosa

Índigo dijo...

Impactante, sí y bello relato para reflexionar y más. Saludos y añiles.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Men

Es un honor saber que te ha gustado, viniendo de ti, una gran maestra.

Es duro lo de luchar, y terrible el no poder elegir no hacerlo. A veces resulta imposible.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Indigo

Me alegro que te haya gustado.

Besotes.

María dijo...

Hoy nos has dejado un bonito regalo, un placer leerte en esta tarde de sábado.

Un beso.

Anónimo dijo...

Los soldados que tienen que participar en las guerras, esa carne de cañón, estoy segura de que,la mayor parte, no saben ni por qué tienen que luchar, les han llamado a filas y tienen que obedecer, les guste o no.
Ya sabes el refrán: " el que a hierro mata a hierro muere".
La muerte, en esta ocasión, es también una forma de descanso.
Te dejo mis cariños en un fuerte abrazo.
kasioles

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, María

Me alegro que te haya gustado.

Besotes.

Irhati dijo...

Precioso blog, Maria Eugenia, Ya te dije que seguro que me sorprendería, y asi ha sido. Posees un arte especial para plasmar tu rica imaginación como lo demuestras en esta entrada que logras que una se vea reflejado en ese guerrero de la vida.
Seguro que guardaste en tu archivo mental este personaje de alguna película de épica medieval que te logró impactar hasta el punto de realizar este examen profundo que hoy nos lanzas.
Felicidades y un cariñoso saludo.

La Gata Coqueta dijo...



Hola María Eugenia, paso a darte las gracias por pasar a visitarme y tener la atención de dejarme unas letras.

Me siento muy complacida al poder contar contifo para compartir amistad.

Deseo disfrutes de un merecido descanso
En estos días de fin de semana

Un abrazo tan profundo
Como los sentimientos.

María del Carmen

OZNA-OZNA dijo...

mil gracias por dejarme la estela que dirige a tu morada habitada por bellas letras que tu alma sensible de poeta y escritora nos regala. Sin ninguna duda me quedo a residir en ella. Besinos y feliz domingo.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Kasioles

En esta ocasión si, Johannes lo vive ya desde el hartazgo total y el no encontrar sentido a lo que hace. Por lo que la muerte, si supone una liberación.

Estoy contigo y también en que muchas veces no saben porqué luchan. Es triste, pero es así. Ojalá cambiemos la manera de actuar.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Irhati

Te contaré un secreto. Me inspiré en un recuerdo de una vida pasada que tuve una vez, en la que me vi luchando, no era un soldado medieval, pero sentía lo que significaba combatir y arrasar al enemigo. Johannes es más comedido.

Me alegro que te haya gustado el blog. Con apoyos y ánimos como el tuyo es una gozada seguir adelante. Mil gracias. :D.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Gata

Gracias por tu visita y te deseo un feliz fin de semana.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Ozna

Muchas gracias por tus amables palabras llenas de ánimo.

Besotes.

Lapislazuli dijo...

Que buen relato, manteniendo la atencion haci un final inesperado
Un abrazo

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Lapislázuli

Me alegro que te haya gustado. Gracias por tus palabras.

Besotes.

Remei dijo...

Que final...no me lo esperaba...
Hay tantas luchas en vano amiga...
Es una gran metáfora lo que has escrito, muchos la deberían de leer o comprender, el mundo es el reflejo de tu pensamiento...escrito de una manera imposible de mejorar.
Besos cielo!

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Todos luchamos con tantos egos...
La lucha siempre es interna, no sabiendo ni reconociendor que eso mismo llevamos al exterior, nuestra prípia imagen.




Gracias.
Un abrazo.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Remei

Estoy abrumada por tus palabras. Mil gracias pero me queda muchísimo por aprender y mejorar. Y eso es bueno :D.

Es cierto lo que comentas, hay tantas luchas en vano, tantas guerras que no llegan a ningún lado, tantos desastres y disputas... Supongo que se puede aplicar a cualquier aspecto de la vida dónde el actuar sin pensar está a la orden del día.

Mil gracias por todo.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola a los dos

Hay luchas internas, externas, conjuntas e individuales. Estoy de acuerdo que todo empieza desde el yo, luego otra cosa es cómo continua.

Besotes.

Towanda dijo...

Un estupendo relato en el que el protagonista no sabe el desenlace que ha corrido su vida...
Me encanta como lo has contado y te felicito.
Un abrazo.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Towanda

Muchas gracias por tus palabras. Son un impulso muy importante para mi.

Besotes.

Carmen Rosa dijo...

Cuanto talento MARÍA EUGENIA, cada vez admiro más tu forma de escribir- Me encantó tu relato sobretodo con tan sorprendente final.
Que tengas una feliz semana.
Un beso y gracias por tu apoyo en estos días.

Estrella Altair dijo...

Luchas.. absurdas.. evitables..

luchas por querer echar las propias responsabilidades fuera de nosotros..

luchas...

que lindo es el amor ni niña.... sistematico, tozudo, con método.. como sea.. pero amorrrrrrrrrrrrrrrr

besos .. tu paso por mi mirada es siempre agradable y refrescante.. que lo sepas.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Carmen Rosa

Muchas gracias de verdad. A ver si le voy cogiendo el truco a esto de escribir, ajajajajaj.

Me alegro que te guste.

Gracias a ti por estar ahí. :D.

Besotes.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Altair

Lo mismo digo de tu paso por mis blogs. Es un placer leerte.

Si tuviera que elegir entre lucha y amor, no cabe la menor duda, el amor siempre :D.

Besotes.

atlantida dijo...

hola hermosa!!
me encanta tu entrada que compartes, en ella me dejas pensando en las batallas que vivimos día a día, acabándose la vida y desperdiciando el tiempo en...¿ quizá batallas perdidas ya?
te dejo la huella de mi visita , mi gratitud eterna hacia ti, y un enorme abrazooooo.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Atlántida

O tal vez en batallas ganadas. Aunque pensándolo bien, no hay buena batallas ;).

Muchas gracias por estar ahí :D.

Besotes.